Aquí les dejo el ranking de los fulanos:
10. El osito vibrador
Un osito vibrador, para que puedas masturbarte mientras el osito libidinoso te come el clítoris. Un tanto absurdo el diseño, pero debe tener algo funcional… algo.
9. El guante de goma para fisting o fist fucking
Prácticas tan extremas como el fisting aún pueden ser más rudas si sabemos con qué artilugio armarnos. Con este guante de goma que incluye un puño gigantesco en la punta no será difícil alcanzar lo más profundo de nuestra pareja de forma rápida y limpia. ¡Pilas con las amígdalas!
8. La máscara de gas con consolador
Un espectacular juguete sexual que hará las delicias de aquellos que gozan con la hipoxifilia pero que no quieren limitarse a dejar a su pareja mirando y con el dedo puesto en el botón de “llamar” del celular tras marcar el número de emergencia por si las moscas. Aquí juegan los dos y se minimiza el riesgo pero no deja de ser bizarro.
7. El palito sónico para la uretra
No sé si alguno de ustedes ha leído aquel espeluznante relato de Chuck Palahniuk en el que a un muchacho adolescente se le ocurre masturbarse “a la árabe” y en lugar de usar un utensilio alargado decide introducirse por la uretra un hilo de cera derretida que termina solidificándose en su vejiga y costándole una visita a emergencias. Pues este perverso artilugio es una forma más segura de practicar ese tipo de masturbación masculina y además emite ligeras vibraciones que acentúan la experiencia pero sigue pareciéndome terrorífico.
6. La lengua vibradora
¿Una lengua separada de un cuerpo que además se agita furiosamente como una sardina fuera del agua? Ideal para no volver a dormir nunca más, sin duda.
5. El taladro sexual
Tranquilos que las máquinas no se están apoderando del mundo como en “Terminator”, y han comenzado por cogerse a la gente. Se trata de algo literal: un taladro cuya broca es nada menos que un pene de goma que saciará a las más exigentes. Las demasiado exigentes, de hecho. Los fabricantes garantizan un orgasmo en segundos. Puede llegar a ser útil para liberar stress en la oficina.
4. El Cañón
Digamos que si eres hermana de Gulliver (siendo nosotros los Liliputienses), el tamaño de este consolador no debería sorprendente. Mis escasos conocimientos estadísticos me indican que no existe mucha gente que tenga un orificio con la capacidad de empotrar semejante instrumento. En definitiva “El Cañón” les debería parecer una auténtica barbaridad tanto como me parece a mí.
3. La muñeca hinchable del Área 51
¿Qué creen? ya estamos preparados para el comercio sexual interplanetario, ya tenemos una muñeca inflable alienígena con 3 tetas y todo… imagino que existe gente tan fanática de los seres de otros planetas y las teorías de conspiración que esta muñeca debe ser todo un fetiche.
2. El señor Jack con bigote
La zoofilia quizá sea una de las más espeluznantes aberraciones sexuales, así que si en algún momento sientes el irrefrenable impulso de hacer que tu perrito te coja hasta las entrañas y no quieres denigrar al pobre animal, aquí tienes la solución: un pene de perro inflable que probablemente sea el juguete sexual más asqueroso y desagradable que hayan visto nuestros curtidos ojos. ¿Me equivoco?

Gordoooooooooo estas locooooooo jajajajajajajajajajajajajaja........ diiooossssss.... digame eso a la arabe me dejo petrificada jajajajajajajajajaja.... tu como que quieres en nos matemos en la masturbación.... jajajajajajajajaj.......... te felicito esta bien coqueto tu blog en otro momento seguire leyendo más cositas..... jajajajaj........
ResponderBorrar¡Jajajajajaja! ¡gracias por tu comentario! El mundo del sexo es muy amplio, existen cosas locas, aberrantes y graciosas a la vez, imaginate ese tipo de masturbación "a la árabe", aunque la verdad no se porqué tiene ese calificativo, debería preguntarle a alguno de mis panitas árabes si eso se practica por allá jejeje, pero se ve dolorosa, tanto como una tortura. Digamos que a algunos chicos masoquistas les guste esa cuestión jejejeje.
BorrarGracias por lo de coqueto, espero tenerte por aquí más a menudo, comentando y leyendo todas mis locuras jejejeje, ojo todas tienen base científica y/o médica ¡jajaja!