Por El Gordo Alberto AKA Dr. Coitus
En nuestra sociedad está bien visto que un hombre mayor ande con una mujer joven, pero… ¿qué pasa cuando los papeles se invierten? ¿Porqué nos gustan tanto las mujeres maduras? ¿Esto sigue siendo un tabú en la actualidad? Mira este interesante post y encuentra las respuestas a estas o otras interrogantes…
Muchas son las personas que me han preguntado a lo largo de mi vida porqué me gustan tanto las mujeres maduras. Lejos de presentar un complejo de Edipo siempre he tenido esa inclinación y al igual que muchísimos compañeros de género, me encantan las mujeres maduras por diversas razones.
Por muchos años se ha visto como tabú que una mujer madura ande con un hombre joven y la sociedad siempre fue muy dura con estas mujeres, maltratándolas con críticas y chismes, haciéndolas el hazmerreír de las reuniones o encuentros sociales. Si era una celebridad era mucho peor, ya que su reputación quedaba por el piso como una mujer de baja ralea o cosas por el estilo.
Hoy por hoy, esa tendencia es cada vez más común y se pueden ver en muchos estratos de la sociedad mujeres maduras con hombres más jóvenes y gozan de excelentes relaciones emocionales, sexuales y sociales. Los tiempos están cambiando y hay mucha más tolerancia que antes.
Aún así, entre el gremio femenino, existe un sub-grupo que aún mira con malos ojos estas relaciones, usualmente el tabú social y el machismo se impone para estas mujeres que se doblegan ante un sistema caduco de vida. La libertad de escoger a una pareja y vivir plenamente la sexualidad y el amor sin importar la edad, color, sexo, creencias, estatus y pare de contar, debe ser una premisa del siglo XXI.
Para abordar en el tema concreto puedo decir que todas las mujeres son especiales, pero las mujeres maduras se vuelven sumamente interesantes en muchos sentidos, ahondemos rápidamente en cuáles son esas cualidades que tanto nos gustan a los hombres y por las cuales preferimos a una mujer mayor.
VALORACIÓN
Primero que nada, una mujer madura valora más nuestra inteligencia y cultura sobre todas las demás cualidades. Podemos ser unos hombres espectaculares y vanidosos, pero si no tenemos cerebro, como decimos en Venezuela “no vamos pal baile”.
INDEPENDENCIA
Muchos hombres pensamos y llegamos a un momento en la vida en el cual buscamos una mujer independiente, lejos de aquella niñita que hay que recoger en su casa, esperar a que baje mientras te calas el discurso de “si te la coges te mato” de sus papás y eres el novio conocido N° 55 de la niña. Esas que hay que regresarlas en "horas decentes" y no hacen nada sin consultarle a las amigas y pasan horas idiotizadas con el celular. Normalmente nosotros queremos aquella que tome sus propias decisiones y siga sus propias reglas sin tener que consultar a nadie; además un atractivo extra es la capacidad de compartir y no dejar recaer en el hombre todos los gastos, no que paguen las cuentas sino que sean conscientes de la situación que vivimos a nivel económico.
Una mujer independiente y madura conoce lo difícil que es conseguir dinero hoy en día, no como una muchachita de 20 años que quieren que la lleven a discotecas, bares, tascas, centros comerciales, las atiborremos de regalos costosos y le paguemos la renta del celular para enviar pines con chistes a sus “amiguitos”. Me disculpan, pero hay que ser muy pendejo.
LA CONFIANZA
Las damas cuando están jóvenes apenas están en fase de reconocimiento de la vida. Una mujer al pasar los 30 años ya está mejor parada y al llegar al umbral o pasar de los 40 está en su apogeo: conocen sus límites y capacidades con una exactitud increíble, saben que el cerebro es su mejor arma de seducción y no sus cuerpos (aunque nunca dejan de cuidarlos ye estar buenotas), a esa edad son centradas, han vivido experiencias y poseen una gran seguridad en sí mismas.
Una mujer así conoce su cuerpo y goza de él a plenitud sin tapujos ni prejuicios, no es la que arma un drama a la hora de desnudarse para hacer el amor, mucho menos pide apagar la luz. Mira la celulitis como una línea de expresión y a las líneas de expresión como un indicador de que ella es superior a las demás.
Su conversación se torna profunda y coherente a diferencia de un gran porcentaje de mujeres jóvenes que suelen ser muy superficiales y con poco tema de conversación. Una mujer cuarentona pueden hablarte desde el celular de moda, zapatos de diseñador, sexo, humor, política, amor, ciencia, economía, carros deportivos, comercios, empresas, noticias y sucesos hasta series de televisión y películas, saben de todo y sus temas no caen en boberías.
A esta confianza en sí mismas se le añade su serenidad para manejar todo, por lo general están acostumbradas a llevar las riendas de su vida y no aceptan que nadie les imponga nada que no deseen.
EXPERIENCIA
Digamos que es lo que más nos atrae de una mujer mayor, el ser dominados por una especie de dominatrix especializada en placeres desconocidos arma una sensación perturbadora y excitante. Es saber que esa mujer conoce y a visto cosas que tú nunca imaginarías y que al estar con ella puedes llegar al éxtasis de la locura y la perdición.
Es esa experiencia la que nos llama y nos encanta. Saber que no le dicen que No a casi nada, hay disposición a probar cosas nuevas siempre. Una mujer madura ya pasó esa etapa de los miedos por ejemplo: al sexo anal, oral, tríos, etc., es como llegar al nirvana del sexo.
LO PROHIBIDO ATRAE
Como en nuestra sociedad estuvo tanto tiempo mal visto el hecho que una mujer se relacionara sexual y emocionalmente con un hombre menor que ella, eso dejó un tabú que como todo aquello prohibido, despierta la inquietud del “qué se sentirá estar con una mujer mayor” y crea como una especie de adicción que resulta en extremo gratificante cuando descubres las bondades de esta fruta prohibida.
SENTIMIENTOS
No quiero sonar a cliché, pero todos necesitamos de la interacción de sentimientos para amalgamar nuestras relaciones. Las mujeres maduras poseen esa direccionalidad y un instinto que les regala su experiencia, tienen sensibilidad y seguridad, saben amar y hacer sentir muy cómodos a sus parejas, dan una grata sensación de estabilidad, todo lo contrario a tener una relación con una mujer muy joven que arme berrinches por cualquier estupidez y esté celosa hasta de tus panas.
ENTRE GUSTOS Y VIVENCIAS
Al final de todo, el gusto de cada quién es el que se impone, algunos las prefieren jóvenes y alocadas, por allí escuché que algunos “las prefieren brutas”, otros buscamos maduras e inteligentes sin dejar de ser sexys y calientes. Realmente cada edad tiene su encanto, cada mujer es un universo sin explorar y depende de cada uno empezar a conocer ese ser tan hermoso que tenemos al alcance.
En base a mis vivencias y ya para finalizar, puedo compartir que una mujer madura es una mezcla de sabiduría, sutileza e ingenio. Puede ser muy tierna y malvada a la vez en el mejor sentido de la palabra. Sabe agradar a su persona amada sin dejarse llevar por nimiedades ni tonterías. Por lo general tienen los pies bien puestos sobre la tierra, saben tomar decisiones, muchas veces sacrificando ellas sus sentimientos, dejando de lado sus deseos y necesidades. No viven de la vanidad ni pasan el día enviando pines y maricuras por el celular. Les puedo asegurar que cuando dicen querer o amar son incondicionales y se entregan por completo. Valoran la honestidad y muy sobretodo, respetan a su pareja. El sexo es mágico y demoníaco a la vez, solo el placer es el límite.
Mi recomendación, tener una mujer así, es algo especial y devolverle con creces lo que ellas nos dan es poco en comparación. Nunca olvidemos que una mujer joven será una mujer madura mañana, así que al final todas se merecen el mismo trato especial.

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