...Si no estás a gusto con tu cuerpo, si vives pendiente de los cuerpos ajenos y no en pro de disfrutarlos sino más bien de envidiarlos; cuando te obsesionas con tu imagen, caes en círculos de vicio con cirugías y quién sabe qué otro tratamiento invasivo; cuando crees que no eres suficiente para nadie o para tu pareja, que sólo haces el ridículo al mostrarte en público, que la gente te mira y crees que se burlan, ese instante cuando sientes que no eres nada… cuando pasa eso es que definitivamente has perdido el norte en tu vida...

