Por El Gordo Alberto
"En principio, no existe sociedad machista sin complicidad de la mujer", afirma el doctor Alfredo Torres, especialista en terapia familiar y miembro titular de la Asociación Psicoanalítica de Buenos Aires.
Está demostrado que el machismo es mayormente inculcado y promovido por las mujeres, dándoles una connotación más de victimarias que de víctimas. Una mujer que depende de un hombre o sueña con la llegada de su príncipe azul es una mujer machista. ¿Quieres saber porqué? ¡Lee este interesante artículo!
Muchos se preguntarán ¿qué es eso de la mujer machista? algunos incluso piensan que semejante cosa no existe, pero lamentablemente es parte de nuestra sociedad.
La forma de machismo más conocida, o mejor dicho, más estandarizada, es la del hombre. Pero existe una sutil corriente de bajo perfil a la que casi nadie parece importarle y es el tan arraigado machismo femenino.
Incluso aquellas mujeres que se autoproclaman como “modernas" poseen en su interior una pizca de este mal, esa vil dependencia que las obliga intrínsecamente a ser cómplices en una sociedad dominada por los hombres. Muestra de ello son aquellas frases típicas y presumidas como: “el hombre es el que paga”, “mi marido me mantiene”, “hija, limpia la mesa que tu hermanito va a comer”, “amiga, búscate un novio que te saque de la miseria”, entre otras.
Dichas frases son una representación tácita de la dependencia hacia el hombre, así digan lo contrario. Mujeres que se sienten más satisfechas y felices cuando consiguen novio que cuando consiguen un título en la universidad.
Para los especialistas en la materia, la mujer machista encierra razones sociales, culturales y psicológicas. Según la Licenciada Laura Mansour, "La mujer machista es aquella que tiende a sacrificar su individualidad, su identidad, sus creencias, su trabajo, sus amigos y, a veces, hasta su salud cuando está en pareja. La mujer machista tiende a colgarse emocionalmente de sus parejas. Su propia inseguridad hace que él termine por perderle el respeto y se distancie de ella”.
En este punto empiezan los problemas y cometen el primer error, según la Licenciada Mansour, “la mujer dependiente cree que su forma de actuar, sentir y pensar apunta a consolidar la pareja, pero tarde o temprano lo más posible es que la relación se pierda o se deteriore. Este enojo no ocurre sólo en el hombre: la conducta machista genera sometimiento y rabia al mismo tiempo en la mujer. “El resultado es un conflicto interior que incita a complacer y a pasar facturas, a veces en un ciclo interminable de dolor y confusión", agrega la psicóloga.
Ahora bien ¿cómo pasa todo esto, a qué se debe que una mujer tome esa actitud y se convierta en dependiente de un hombre, perdiendo y sacrificando su identidad, dejándose someter al límite y colocando sus intereses a un lado con el simple pretexto de estar con el hombre?
La psicóloga Mansour plantea lo siguiente: “una mujer puede ser machista independientemente de su edad y su nivel socio-cultural. El machismo fluye tanto en las adolescentes como en las más maduras de todas las escalas sociales. Aún las mujeres económicamente independientes y las aparentemente fuertes, cuando llega el momento de formar pareja, le otorgan el poder al varón. Repiten el mismo modelo materno del que quisieron diferenciarse", comenta.
La sociedad define que las niñas deben ser cuidadas y se les fomenta la necesidad de ser protegidas y dependientes. En cambio a los niños, se los prepara para ser fuertes y proteger a las niñas.
Esto trae contradicciones y paradojas consigo, una mujer que se le enseña que, para ser amada debe ser complaciente, confunden el hecho de aprender a cuidarse y quererse con ser egoísta. Ahora, a nivel cultural se promueve la idea de que el hombre es inherentemente superior a la mujer. Tanto se insiste en esto que finalmente ambos terminan por creerlo.
Un ejemplo es la adolescente, y algunas mayorcitas, que en sus fantasías sueñan con el caballero blanco o el príncipe azul que las salve de las garras de sus malévolos captores (sus padres en ese caso). “Esta distorsión convierte al hombre en el salvador que resolverá todos los problemas. Estas creencias, alimentadas desde la infancia, explican por qué la mujer adulta se siente insegura y busca en su pareja el cuidado, apoyo y protección que no obtuvo de sus padres", dice la especialista.
¿Cuál es el resultado de todo esto? La mujer, en su incansable búsqueda del hombre que la mantenga, proteja y afines, se encarga de propagar el machismo “con todo el encanto y la ternura que es capaz de imprimirle una mujer” así explica Carola Sainz, escritora de LatinFemme.
Entonces, ¿serás una mujer machista? A continuación lee y responde cada pregunta para descubrirlo.
1. ¿Desatiendes tus propios intereses (estudios, trabajo, hasta tus hijos, etc.) para ayudarlo o estar más disponible para él?
2. ¿Tiendes a desvalorizar tus propias opiniones, creencias y conocimientos personales cuando éstos difieren de los de cualquier hombre (ya sea tu pareja, hermano, jefe)?
3. ¿Dejas de lado a tus amigos o familiares si él los desaprueba?
4. ¿Generalmente te destacas en el trabajo cuando está sola?
5. ¿Aceptas sentirte tratada como "loca o desubicada" por tu pareja y de paso lo justificas?
6. ¿Haces prácticamente cualquier cosa para lograr que no te de abandone (incluidas actitudes de auto-humillación)?
7. ¿Sientes que no podrás sobreponerte al fin de una relación?
8. ¿Quedas emocionalmente enganchada con un ex marido y crees que jamás podrá volver a enamorarte?
9. ¿Has llegado a pensar que ser libre o feliz es contradictorio con tener pareja, debes ser seria y sometida?
10. ¿Estás inconforme con tu pareja, pero sientes que tú tienes la culpa de que la relación no funcione? ¿Piensas que si las cosas andan mal es porque tú no eres lo suficientemente capaz de lograr que él te ame?
11. ¿Soportas ser desvalorizada por tu pareja y esperas que él cambie? ¿También minimiza tus problemas? ¿Eres excesivamente complaciente con los hombres?
12. ¿No sabes ni puedes poner límites a las conductas masculinas que te desagradan? ¿Tampoco sabes decir que no?
13. ¿Sigues confiando en tu pareja aún cuando evidencias de que te traiciona?
14. ¿Idealizas al hombre y después te enojas cuando él no cumple con tus expectativas?
15. ¿Cambias de opinión y dejas de lado tus creencias para complacerlo y no ser cuestionada?
16. ¿Sólo te sientes plenamente feliz cuando eres querida y aceptada por un hombre?
17. ¿Ni siquiera te sientes así cuando obtienes un éxito profesional?
18. ¿Mientes solamente para retenerlo o complacerlo a él?
Si respondiste afirmativamente a más de una de estas interrogantes, eres una mujer machista. Pero no te culpes. La culpa en realidad viene de muy lejos y es difícil de erradicar.
La idea nunca será que te conviertas en feminista, recuerda lo que decían los griegos, todos los extremos son malos. Las cosa es que existe equilibrio y que nadie salga lastimado o humillado. Ahora bien, cambiar tu actitud hacia la vida, buscar la manera de convertirte en una mujer capaz de tomar las riendas de su vida sin la supervisión de nadie más y mucho menos continuar con esa dependencia social, cultural o económica de un hombre.
Las mujeres, y tengo ejemplo de ello, son capaces de producir tanto o más que nosotros los hombres. Porqué caer en la estupidez de dejarlo todo por lo que a mi parecer es más un capricho que otra cosa.
A la final, los seres humanos somos capaces de todo, sin importar el sexo. Esta dependencia no sólo es de la mujer hacia el hombre, existe una gran dependencia de muchos hombres hacia la mujer, por supuesto esta también ha sido gestada por el machismo. Un ejemplo banal es un hombre que no sabe cocinar o lavar su ropa, algunos hombres que se han quedado solos por temporadas casi se mueren de hambre al no poder hacer un mercado y cocinar para economizar gastos.
Eso por poner un ejemplo, pero existen casos y casos, todos dentro de lo cotidiano. El despertar de nuestra raza depende de cuán independientes seamos, aunque el 100% absoluto nunca existirá, debido a nuestra parte emocional, siempre necesitaremos unos de los otros. Pero la cuestión es no llegar a lo enfermizo y encontrar ese equilibrio que nos convierta en una verdadera civilización. Donde no nos dejemos llevar por las trivialidades y logremos ese progreso tan anhelado sin que existan diferencias de género.
Los dejo, espero sus comentarios.

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