Por El Gordo Alberto AKA Dr. Coitus.
La sexualidad juega un papel muy importante en la relación de pareja, expertos aseguran que el placer que genera es gran ayuda en la salud física y emocional de los seres humanos. Sin embargo, es indispensable evaluar la importancia en la escala de prioridades que tiene para cada uno este aspecto dentro de la pareja o si alguno de los dos se escuda tras la trillada frase “el sexo no es lo más importante en la relación” para ocultar un problema mayor…
Todas las parejas que ya tienen tiempo unidas tienden a pasar una etapa de crisis donde alguno de sus integrantes comienza con una dejadez súbita por el sexo, es una carencia de libido total que puede romper la estabilidad emocional de la relación o la de su compañer@. En algunos casos sólo es egoísmo por parte de uno de los miembros o para ejercer algún tipo de manipulación psicológica sobre el otro; otros casos son donde se presenta la culpabilidad por haber tenido una aventura sexual con un tercero y esta se refleja en la absoluta falta de sexo por parte del perpetrador por sentirse culpable o por está plenamente satisfech@ gracias a su aventura.
Pero no todos los casos son por “cuernos”, “cachos” o manipulación. Algunos de estos casos se presentan frecuentemente en parejas que tienen divergencias marcadas de credo y esto se convierte en un atenuante del sexo en la relación, ocasionando mucha presión en ambos integrantes, por lo general termina en ruptura o en la aceptación por parte de alguno sobre el otro. Algo que a mi parecer, no debería de ser así, pero en un mundo pluricultural y con diversidad de fe, pues, ni modo.
Por otro lado, estudios recientes revelan que la mayoría de los casos en los que se presenta esta inapetencia sexual es por el lado femenino pero en realidad no hay mucha distinción en relación al género.
La mayoría de estas personas se escudan tras la frase “el sexo no es lo más importante en la relación” y no podrían estar más equivocadas. Restarle importancia al sexo es una conducta errónea, sobretodo si tomamos en cuenta todos los beneficios que otorga a la salud.
La Doctora Francisca Molero, sexóloga y directora del Instituto de Sexología de Barcelona, España, habla sobre la importancia que una buena vida sexual tiene para todos los seres humanos.
“De todas las actividades que el ser humano puede realizar, una de las que mayor sensación de bienestar produce en el mismo momento de su realización es el acto sexual. La actividad sexual, sola o en compañía, se desarrolla como un mecanismo de recompensa que utilizamos los humanos para sentirnos bien con nosotros mismos. Además, si nos referimos al sexo en pareja, debemos añadir el plano emotivo y sentimental que también entra en juego. Ya no es simplemente una satisfacción física, sino que también lo es emocional”; afirma la doctora Molero.
Perder las ganas de sexo
“En ocasiones ocurre que una persona pierde el interés por el sexo, que su libido ha disminuido. El ritmo de vida actual hace que acarreemos mucho estrés, obligaciones, preocupaciones, responsabilidades,. que nos hacen relegar a un segundo plano aquellas actividades que nos producen placer, entre ellas el sexo. Y con el sexo ocurre lo que con muchas otras cosas, que cuando se deja de practicar se olvida la satisfacción que nos produce. Priorizar determinados aspectos de la vida cotidiana e incluso el cansancio que éstos nos provocan nos hacen dejar de lado aquellas que nos producen bienestar, y ese es un comportamiento erróneo”. Así como lo describe la doctora Molero, es tremendamente importante que de apartemos esas cosas que bloquean nuestro placer, ese ajetreo frenético en el que vivimos y dediquemos un tiempo especial para recuperar aquellas cosas que tanto nos gustan, como por ejemplo, las relaciones sexuales.
El sexo tras el primer hijo
Siguiendo con la Dra. Molero, comenta: “Muchas de las parejas que acaban de tener un hijo, sobre todo si son primerizos, ven como su vida entera cambia por completo. Y el sexo no se escapa de ello. En la época del postparto es normal que ninguna de las partes tenga ganas de hacer el amor. Los dos deben adaptarse a la nueva situación y a su recién estrenado papel de padres. Fisiológicamente hablando la mujer sufre una disminución de las hormonas sexuales durante los días consecutivos al parto. Además, también es cierto que la hormona que segrega la leche materna es totalmente antagonista a las hormonas sexuales, así que es lógico que el deseo desaparezca en esos días. Lo que hay que hacer es conservar la paciencia y manejar la situación de la mejor manera posible, nunca dejarse invadir por la sensación de pérdida de apetito sexual. No hay que olvidar que una actividad sexual no consta solo del coito, sino que implica una seducción, unas caricias, besos y abrazos que también son muy importantes. Cuando la libido baja de esta manera se recomienda buscar esos pequeños encuentros en los que ni tan siquiera es necesario llegar a un orgasmo para sentir satisfacción. Las parejas primerizas necesitan darse tiempo para recuperar la normalidad sexual, pero nunca deben olvidar que a parte de padres ellos siguen siendo una pareja sentimental.
Fíjense como la doctora recalca que el acto sexual no sólo es la penetración (coito) sino también las caricias, besos y abrazos; son diversos los medios para sentir o dar placer así como también es importante recalcar que la meta no es alcanzar el orgasmo sino la travesía que lleva llegar hasta él. Muchos ponen el sexo como una carrera donde la meta es alcanzar el clímax y eso no es correcto. La meta es sentir y dar placer, el orgasmo es sólo una parte de todo.
Imaginación al poder
Molero continua diciendo lo siguiente: “Otra buena arma para no perder el apetito sexual es luchar a toda costa contra la monotonía. La imaginación sirve de ayuda para conseguir ese objetivo. No en vano el mayor órgano sexual que poseemos es, sin duda, el cerebro. Así que introducir juegos y juguetes sexuales en nuestra actividad sexual fomentará las ganas y el deseo de compartir esa intimidad con el otro. La buena sexualidad, por muchos años que pasen, hace que las parejas sigan teniendo una vida sexual satisfactoria incluso llegados a los 70 años, siempre y cuando no exista una enfermedad crónica que lo impida.”
Ahora veamos este ejemplo real tomado de la página www.elle.es
"Desde hace un tiempo, las relaciones sexuales entre mi pareja y yo han disminuido considerablemente. Hace dos semanas que no se produce ningún contacto entre los dos. En este tiempo he hablado con él y me ha dicho que no le pasa nada, y cuando le pregunto directamente si ocurre algo dice que el sexo no es lo más importante en la pareja. ¿Ocurre algo más? ¿Debo creerle?" A. F.
La respuesta del sexólogo ha sido la siguiente:
A lo largo del tiempo de convivencia en pareja es normal que el ritmo de las relaciones sexuales varíen y se vivan períodos de diferente frecuencia de actividad sexual. Atravesar una temporada de menor intensidad sexual, en principio, no es anómalo y tampoco tiene necesariamente que ser síntoma de algún malestar sexual o problema de pareja oculto. Si la pareja no tiene problemas, su relación marcha bien, y su sexualidad es satisfactoria para ambos, tendrán motivación suficiente para trabajar conjuntamente en su sexualidad. En este caso, estas etapas menos activas se resuelven de forma natural cuando la pareja se percata de la menor frecuencia en sus relaciones, hablan del tema con franqueza y ponen remedio a la situación.
Afrontar el problema
Cuando una pareja atraviesa una dificultad -sea de la índole que sea- lo principal es afrontar el problema y no negarlo o huir de él, pues eso agravaría la situación. Establecer una comunicación honesta y sincera con la pareja, exponiendo de forma objetiva las dificultades sin acusaciones mutuas, establece las condiciones adecuadas para un afrontamiento positivo y encamina a la solución de los problemas.
Se puede decir que el sexo tiene un significado diferente para cada quién, algunos lo toman como algo básico, un placer físico y listo; por otro lado otras personas lo ven como como un complemento fundamental para la relación de pareja. A la final debemos mantener el equilibrio entre la parte afectiva y la parte sexual, la sumatoria produce un resultado tremendamente satisfactorio donde la pareja está compenetrada y lleva su afecto a un nivel emocional y físico equilibrado obteniendo el mayor beneficio.
“El sexo es salud, forma parte de nuestra salud integral, y todas las investigaciones coinciden en la importancia que el componente de placer tiene en el bienestar físico y emocional del ser humano.”
Por lo tanto, lo importante no es dilucidar si la sexualidad es más o menos importante que otros aspectos de la relación de pareja; lo esencial es darte cuenta de que es un área importante para cuidar y enriquecer tu relación de pareja, porque es un hecho comprobado que los problemas sexuales influyen en la relación de pareja, de la misma forma que los conflictos en la relación de pareja influyen en la relación sexual. La sexualidad y la relación de pareja guardan una estrecha relación y esto es lo que todos deben tener en cuenta.
Conclusión:
La sexualidad dentro de la relación de pareja es una parte esencial para que la relación siga funcionando, pero no solamente la parte de la frecuencia sexual, las posiciones, lo que se hace o se deja de hacer, cuántas cosas distintas se han probado, etcétera, sino también la sexualidad como parte de la complicidad en pareja, como un espectro más amplio de aquello puramente genital: las miradas, las caricias, los juegos, las palabras... todas aquellas cosas que puedan estar dentro del terreno de lo erótico. Esa complicidad, más allá de cuántas relaciones sexuales se tienen a la semana, se puede decir que es lo más importante de la sexualidad en pareja.
Por otro lado, bien es cierto que con el paso de los años, la pasión tiende a disminuir y con ello el deseo, la complicidad y, evidentemente, también la frecuencia. Pero eso es debido a un factor muy importante: tenemos tendencia a pensar que la pasión se mantiene de manera automática, como si de magia se tratara. Y no es así. Si no cuidamos la complicidad, el juego, la picardía... la pasión se va y luego la frecuencia puede llegar realmente a niveles extremadamente bajos e incómodos para ambos miembros de la pareja.
¿Qué debemos hacer para que la pasión no se vaya? Pues una de las cosas es darle la importancia que se merece a la sexualidad dentro de la relación de pareja, ni más ni menos.
Algunos TIPS para activar esa relación marchita:
El sexo no es sólo la obtención del placer, la idea del sexo es la compenetración, la demostración de afecto, aunque si bien existe el sexo sin amor, el sexo sin afecto, el amor sin sexo y todas esas variantes, su forma más estable es la de un sexo que implique un componente emocional, eso lo hace extraordinario. Ahora, te dejo algunas instrucciones muy simples para que reactives esa relación con tu pareja, si no lo logras creo que lo mejor es que se dejen, a veces forzar las cosas puede ser peor y en muchos casos se puede ser injusto y egoísta. Si tu pareja ya no quiere estar contigo y sólo te ve como una especie de hermano debes supones que eso no pasará de allí y lo más asertivo será cortar por los sano y buscar tu felicidad junto al equilibrio emocional y sexual en otra persona.
INSTRUCCIONES
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Crear una relación de intimidad en la que exista complicidad es fundamental dentro de cualquier relación, determinando en parte el buen funcionamiento de la misma. No se trata de marcar un número de veces a la semana en la que hay que tener sexo o de hacer siempre cosas atrevidas en la cama para garantizar que la relación funcione, pero si es importante mantener una relación de intimidad en la que exista el contacto físico a través del sexo y también a través de otros elementos como los besos, las caricias y el tacto.
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El sexo no solo es una vía para obtener placer, es también una forma para demostrarle a nuestra pareja afecto. Y es que como sabemos en el sexo no solo entra en juego el coito como tal, la penetración, sino que también están los besos, las caricias, los juegos, las risas y nuevamente la complicidad.
Todos estos elementos son necesarios para mantener una relación saludable, por eso el sexo resulta importante en la pareja.
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El sexo es un elemento clave para mantener la unión en la pareja ya que es uno de los pocos aspectos que les pertenecen únicamente a ustedes y que no es visto como una responsabilidad, como lo son por ejemplo los hijos, los compromisos del hogar, etc.
Por este motivo la falta de sexo suele afectar a la pareja de forma negativa, disminuyendo la comunicación entre ambos.
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Pero también es bueno comprender que el sexo no lo es todo, y que se debe trabajar también en otros aspectos para mantener una relación saludable, como la comunicación o el respeto.
Una vez que la relación ha avanzando es muy común caer en la monotonía sexual, en este aspecto es importante tomar medidas para romper la rutina sexual y mantener activa la intimidad.
- Intenta probar cosas nuevas en la cama, aceites con esencias para hacer masajes en diferentes partes del cuerpo de tu pareja hasta llegar a las partes más íntimas, hielo, mentas, fresas, chantillí o lo que quieras para experimentar cosas diferentes.
- Hay mil maneras de hacer florecer lo que se va marchitando, así que lánzate a las nuevas experiencias, porque innovar en este aspecto fortalece las relaciones y siempre deja a la imaginación del otro la pregunta ¿qué tendrá de nuevo para esta noche?
- Si tienes hijos busca un tiempo para estar a solas con tu pareja y utiliza la cocina, la sala, el estudio, el baño o lo que se te ocurra. Hay muchas formas de hacer las cosas diferentes para mantener viva la llama de la pasión, busca trucos nuevos y compártelos con tus amistades, ya verás que ellas también tendrán muchos para compartir contigo y poco a poco harás realidad sus fantasías sexuales y las tuyas.
- Llegar cansado del trabajo o con mucho stress de la oficina nunca ha sido ni será una excusa para no tener sexo. ¡El sexo es la salida para esos agobios! Así que no pongas excusas tontas y ríndete al placer con tu pareja, esa satisfacción los llenará de bienestar.
- Deja el pudor a un lado con tu pareja, la timidez y la vergüenza solo ponen obstáculos que deterioran la sexualidad dejando la relación en una cuerda floja. Así que puedes empezar con dejar la luz encendida, por ejemplo.
- Por último, nunca pierdas tu esencia, recuerda que lo que eres y de lo que tu pareja se enamoró está dentro de ti y nunca va a cambiar. Siéntete cómodo con lo que hagas, así asegurarás el éxito de tu relación. Busca compartir tiempo a solas con tu pareja para hablar, hacer una cena romántica o ver una película, recuerda que la falta de tiempo no podrá ser nunca una excusa.
Fuentes de información: www.vivirmejor.com / www.silviaolmedo.tv / www.elle.es / www.elperiodico.com / www.unComo.com

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