Por El Gordo Alberto AKA Dr. Coitus
Como mínimo te has preguntado eso alguna vez, todos queremos saber qué pasa si no tenemos sexo durante mucho tiempo y cómo nos afectaría eso a nuestro estado de ánimo, carácter y salud. Pues aquí te digo brevemente qué pasa y te sorprenderás de lo increíble que son algunas respuestas acerca de este tema. Entra y descubre cómo nos afecta la falta de sexo.
Anteriormente les hablé de la importancia del Sexo en la relación de pareja, donde les comenté sobre el rol de la sexualidad en la pareja y cómo la afecta directamente. En esta oportunidad hago un enfoque un poco más general, viendo los aspectos psicológicos y fisiológicos que intervienen en la temida abstinencia sexual.
Para comenzar, digamos que el sexo no sólo nos brinda placer sino que resulta ser también una fuente increíble de salud y bienestar, favoreciendo nuestra mente y cuerpo de una manera increíble y satisfactoria. Pero te has preguntado qué pasa cuando no lo practicas o pasas mucho tiempo sin él. Sigue leyendo y lo descubrirás:
- El sexo es un mecanismo que libera endorfinas (La endorfinas podrían llamarse las moléculas de la felicidad, porque son las que permiten a las personas disfrutar de la vida, sentirse deleitados por muchas cosas y resurgir con facilidad de las crisis personales sin demasiadas cicatrices emocionales. Piensa en algo que verdaderamente adores y cuando ese pensamiento haga surgir una sonrisa en tu cara sabrás lo que son las endorfinas). Si llevas una vida precaria de sexo corres el riesgo de padecer depresión, baja autoestima e inseguridad y muchos problemas emocionales, sobre todo si estás viviendo en pareja.
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Durante el sexo se libera oxitocina (La llaman también la hormona del amor porque fomenta los vínculos de amor entre madre e hijo y entre las personas en general, haciendo que confíes más en los demás, incluyendo los desconocidos y seas más amable y altruista. Es decir, en un mundo donde todas las personas tuviesen niveles altos de esta hormona, todos seríamos mucho más amables con los demás y nos sentiríamos más felices, relajados y en paz). Una pareja que deja de tener sexo se vuelve hostil, no se comunican ni se soportan, el amor desaparece, de aquí parte esa importancia del contacto físico, las caricias, los orgasmos. Si todos hacemos más el amor, seremos más felices y amables.
- No te gusta hacer ejercicio, pues, ¡ten sexo! Es uno de los mejores ejercicios cardiovasculares que existen, los beneficios son gigantes, comenzando con que ayuda a minimizar el riesgo de padecer un infarto. Al no tener sexo, aumentas el riesgo de padecer una enfermedad cardiovascular.
- Si no tienes pareja y deseas tener sexo puede generar un gran malestar, puede producir cierta irritabilidad e inseguridad por el simple hecho de que te cuestionas continuamente el porqué de tu soltería o falta de actividad sexual, si no tienes atributos atractivos para el sexo opuesto, si hueles mal, tienes mal aliento, te vistes feo, estás pasado/a de peso, etc.
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Recuerdas cuando después de esas jornadas sexuales el sueño te abrazaba y dormías como un lirón, eso se debe a que el sexo ayuda a mitigar el insomnio y te relaja una barbaridad. Una persona con falta de actividad por lo general duerme mal o tiene trastornos del sueño, esto a su vez afecta su capacidad de concentración y su manera de enfrentar el día a día con suficiente energía y ánimo. Puede que masturbarte ayude a aliviar tensiones y relajarte un poco para dormir mejor, pero una buena tanda sexual no tiene comparación.
- El sexo mejora el humor, una persona satisfecha sexualmente es una persona alegre, feliz, amable, social. En cambio una persona insatisfecha es malhumorada y hostil. No siempre esa hostilidad va a ser por falta de sexo, pero al no tener actividad el cuerpo no puede drenar esa energía sexual y la canaliza en furia o agresividad.
- El sexo es el mejor des-estresante, alguien sin sexo vive con stress y no sabe porqué. Tener sexo contribuye a eliminar el exceso de stress que causa enfermedades y daña la salud.
- Si tienes falta de sexo, sentirás que cualquier estímulo insignificante de antes ahora se vuelve gigante. Se forma todo un cóctel explosivo con aspectos cognitivos, afectivos y neurobiológicos complementados con algunos factores internos y externos; es decir, vas a sentir atracción por una persona que antes ni mirabas. Esa persona no tan agraciada para ti se ha convertido de repente en un ser irresistible y te preguntas ¿será que me acuesto con…? Esa es la alarma que te grita: ¡necesitas sexo!
- Comienzas a tener fantasías a toda hora, parece que vieras a todos desnudos en la calle, sueñas más a menudo cosas eróticas y aumenta tu lívido. Te rozan en un bus y te excita, comienzas a asociar todo con el sexo, te pasas a veces tocando a tus compañeros/as de trabajo o estudio, todo lo vez color carne, te masturbas hasta viendo catálogos de ropa íntima… en ese momento ya estás al límite. ¡Te urge el sexo!
¿Cuál es la conclusión? ¡El sexo es salud!
Nos beneficia en todo sentido, sobre todo en los aspectos emocionales y psicológicos, nos hace seres felices, alegres, joviales. Nuestras relaciones de pareja serán estables y duraderas, no pelearemos con todos en la calle, nos sentiremos mejor y con energía vital.
¡El sexo es vida!
Ahora bien, si tu deseo sexual ha disminuido y no das con la causa, lo mejor es que te des una vuelta por un especialista, puedes tener un problemita hormonal, psicológico o algún factor interno o externo está afectando tu vital desempeño, a la larga puede afectar otras cosas o ser de gravedad. Ojo con eso.

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