Cuando escuchas la frase “quiero que me comas” o “quiero comerte” no puedes dejar de sentir una electricidad recorriendo tu cuerpo y alojándose completamente en tu sexo, haciendo fluir la sangre hasta llenar esas partes de deseo sexual.
Algunas personas lo consideran un tabú, otros una asquerosidad, algunos ni lo conocen. El sexo oral se puede considerar una de las mayores expresiones sexuales del ser humano. Comienza con un simple beso en los labios y poco a poco va bajando hasta convertirse en todo un festín genital.
Al paso de los años esta actividad ha salido de la oscuridad y ganado adeptos en todos lo niveles sociales. Sin importar el género, inclinación o desviación sexual es una práctica natural, excitante y muy gratificante tanto para el emisor como para el receptor.
Una buena mamada de lo que tengas entre las piernas siempre será algo sublime, por supuesto manteniendo las normas de higiene por encima de todo, es decir, una limpieza genital correcta y creo que la más importante: la bucal. No está más está recordarles que la boca de nosotros los seres humanos es un paraíso permanente para los gérmenes. Diversas estimaciones señalan que en la boca hay entre 200 a 500 especies diferentes de vainas raras. Los genitales, tanto femeninos como masculinos poseen su propia flora bacteriana pero estos son para protegerlos de agentes externos como en el caso de la vagina, los lactobacilos la protegen de hongos y levaduras.
En fin, lo correcto es tener una buena salud bucal y genital para proceder a “comer” o que te “coman”.
Decirles una técnica para esta práctica es fútil, la mejor técnica es simplemente la comunicación, cómo se chupen, muerdan (con cuidado), succionen (también con cuidado) o laman es cuestión de conocerse bien… no a todos nos gusta todo. A algunos de nosotros los hombres nos gustan los besitos y mordisquitos suavecitos y con mucha delicadeza (hago énfasis en eso) sobre el glande (la cabeza del pene, por si acaso) a otros eso no les hace ni cosquillas (eso tiene que ver mucho con la circuncisión, eso baja un tanto la sensibilidad.
Algunas chicas gozan un universo cuando les dan repetidas y rápidas lamidas sobre el clítoris, manteniendo una constante velocidad y sin parar; otras no aguantan eso por hipersensibilidad y hasta pueden desmayarse, suena excitante pero algo así puede producir hasta un infarto, algo así como “morir de la risa” por cosquillas. Por ello hay que cambiar la técnica y hacerlo muy delicada y pausadamente a fin de evitar los sobresaltos y la chica pueda disfrutar sus orgasmos.
En este orden de ideas, no todos somos iguales, no tenemos un manual standard genérico para sexo oral. ¿Existen técnicas? ¡pues claro que si! como las del Kamasutra, pero a la final eso depende de cada quién. Mi recomendación es que no se las den de maestros del sexo y dejen ese orgullo ridículo a un lado, eso no va a dejarles sin dignidad, pregúntale a tu pareja, en pleno acto, qué es lo que más le gusta y crea un menú en base a sus deseos.
Si eres de poco hablar, pues comienza a improvisar en tu faena y el rostro, gemidos y gestos de tu pareja te dirá si le gusta o no. Permítete dejar que te guíen al punto ideal con sus manos, con una caricia, un templón de cabello, cosas así te dirán el camino correcto a seguir.
Para finalizar, quiero recordarles lo importante de la higiene, no se olviden de eso nunca. Estoy seguro que nadie quiere encontrarse un sexo repleto de “secutillo”, “temiga”, tricomonas o quién sabe qué. Recuerden también que la comunicación es esencial para toda buena relación sexual. Intercambien ideas, cambien roles durante el acto. Prueben hacerlo sin utilizar las manos, solos sus bocas, les garantizo que se van a divertir.
Les dejo un videíto de un cursito muy sugestivo... ¡Disfrútenlo!
Les dejo estos otros videos por si acaso faltó alguito…
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